De Colón a Cadivi
Que si estoy molesto? Si… Que impotencia que las cosas sean asi. En los paises del primer mundo la calidad de vida es tal que no hay casi necesidad de rifar o sortear cosas; pero en caso de haberla te tocará participar por un celular. En Venezuela? en Venezuela participas POR UN CUPO para poder tener la posibilidad de comprarte un celular, eso si, comprartelo por 4 veces el precio que deberia costarte. Que te enteres de que “HAY” celulares al precio que debe ser porque el primo del amigo de la esposa de un conocido trabaja en Movistar y se enteró esta mañana (prontitud que asumo pretende funcionar como medida para evitar algun chanchullo). Que se den numeros cual Mercal para que tengas el mas ligero chance de comprartelo y que todo esto sea… POR UN CELULAR. Pero que fácil resulta extrapolar esto a carros, casas, cupos universitarios, etc. No es justo. Quisiera tener un buen amigo economista. Sentarme una noche con unos tragos sociales a hablar del sistema de control cambiario, de por qué existe y de por qué nos jode tanto… A los dias me gustaria sentarme con otro amigo sociólogo y que me exlpique por qué los venezolanos somos asi, por qué hemos permitido que esto pase?, y no me refiero a los mas pobres, ellos tienen sus fallas, me refiero al ciudadano comun y corriente desde el mas rico hasta el que trabaja por su sueldo minimo, a quienes saben como funciona el sistema, esos que saben como “raspar una tarjeta”, los que saben que se compra barato y se revende caro, esos que conocen la trampa y la hacen, esos que de 10 computadoras que llegan se agarran 3… Esos que trabajan con los arabes que piden SITME y 4.30 y que venden su mercancia a dolar negro.. que compran y venden dolar negro a placer porque para ellos fungir de “mini BCV” es mas rentable que vender lavadoras, secadoras y neveras.. Que complejo es el problema, y que ridiculo puede parecer que todo me explote por un celular…
A veces me molesto cuando obtengo una respuesta automatica de mi entorno diciendo “ese es el país donde vivimos”. No es el país. Me niego a aceptar que sea el país, porque esta mierda no es culpa de Canaima o la Gran Sabana, no es culpa de la virgen de Coromoto o de la hallaca, no es culpa de la bandera ni del himno, no es culpa de un caracas-magallanes o de la musica de Oscar D’Leon. Hay muchas cosas dentro de la palabra “PAÍS” que no tienen nada que ver con esta situación. Lo único dentro del país que hace que este sea asi es nuestra idiosincrasia, la mala educación de casa, el “Cuánto hay pa’ eso?”, el primo, el cuñao’, la calzada, el “acomodaito”. Esa es la razon.
Más arrecho que este país no hay, porque por algo hace mas de 500 años Colon se ladilló y se vino para aca, porque por algo hace 100 años nos llovian los franceses, hace 70 años cayeron por lotes los italianos y alemanes, por algo desde hace 20 años no dejan de llegar “árabes”.. Entonces? MALO??? malo debe ser alla si se estan viniendo.
Malo es lo que somos y como somos. El facilismo, la alcahueteria y el querer ser mas vivo. Pero por sobretodas las cosas lo que nos hace estar asi es el miedo que nos da ser diferentes y decir por nosotros mismos al menos una sola vez “NO LO HARÉ… NO LO ACEPTO”. Mientras eso no pase, con cada gesto de ilegalidad lo que hacemos es echarle mas aceite a la máquina de sinverguenzura en la que damos vueltas todos los dias.
Yo no estoy libre de pecado pero si puedo tirar un saco de piedra con solo saber que tengo la voluntad de cambiar y que quien este a mi lado cambie. Hay virus que se contagian mas lento que la buena educacion.









